Considerada por
historiadores y especialistas como una de las obras maestras de Le Corbusier,
en el monasterio de La Tourette hay armonía espacial, color, luz y
música. (Dom, 29 Mar 2020)
El proyecto de este
monasterio construido entre 1957 y 1960 se concibió desde una perspectiva
interdisciplinaria: Le Corbusier trabajó en colaboración con el músico griego
Iannis Xenakis y en su interior hay pinturas de artistas de gran importancia. El convento se debe a un sacerdote, el reverendo
Couturier, quien convenció a los dominicanos de Lyon de contratar a Le
Corbusier para construir en Eveux-sur-Arbresle, cerca de Lyon, el Convento de
La Tourette, en un pequeño valle en medio de un bosque.
Ya con el encargo, Le Corbusier llevó a cabo una investigación profunda sobre el funcionamiento de los monasterios. Como hizo en otras ocasiones, encontró en el pasado un modelo que poco a poco fue transformando hasta llegar al resultado final.
Se trata de la Abadía de Thoronet, que fue construida a finales del siglo XII y principios del siglo XIII. Se ubica entre las ciudades de Draguignan y Brignoles, en el sureste de Francia.
Además, Le Corbusier aplicó uno de sus conceptos pensados para las ciudades: “la ciudad al revés”, planteado en 1929 para la ciudad de Montevideo: una serie de autopistas por encima de la ciudad, de tal forma que los habitantes jamás se cruzan con los vehículos.
Por eso, en la Tourette, la circulación principal se ubica en la parte más alta del monasterio, que va descendiendo hacia las demás áreas.
La Tourette se organiza en torno a un patio interior. El monasterio, en forma de “C”, abraza a dicho patio y la iglesia, con forma de caja, cierra la “C”.
Le Corbusier utiliza en esta obra sus cinco postulados básicos de la arquitectura moderna: pilotis, terraza-jardín, planta libre, ventanas corridas y fachada libre.
El edificio está realizado principalmente en concreto armado de acabado aparente y burdo. El sistema estructural consiste en losas, vigas, tabiques; caja de escaleras y columnas en concreto armado combinadas con muros de carga.
En los espacios comunes, las paredes curvas fueron simplemente superpuestas sobre la planta, totalmente independientes de la estructura de las habitaciones privadas que se ubican en la planta superior.
Estas habitaciones fueron construidas con paredes rectas que se apoyan en las columnas de la estructura.
Las ventanas del patio interior cuentan con celosías verticales de concreto y vidrio de piso a techo.
En el diseño de la fachada, Xenakis recurrió al concepto del Modulor, consiguiendo un efecto asimétrico gracias a una progresión de rectángulos de diferentes anchos, buscando con ello la abstracción a partir de la línea recta y la repetición.
La propuesta de Xenakis fue tan del agrado de Le Corbusier, que incluso la llegó a denominar como “El convento de Xenakis”.
En relación a la estructura interna, el propio Xenakis relata que surgió de sus conversaciones con los monjes. Tanto los paneles de cristal de la iglesia como los de las celdas fueron colocados de tal manera que pudieran captar la luz del sol durante el equinoccio.
Los paneles de vidrio ubicados en las tres fachadas exteriores logran, “por primera vez, el sistema denominado: la superficie de vidrio ondulado" (que también se aplica a la Secretaría en Chandigarh)”, como se describe el edificio en las Obras completas de Le Corbusier.
El monasterio fue resuelto en dos niveles construidos sobre pilotis para dejar el paso libre por debajo del edificio hacia la colina que permite utilizar el espacio liberado para caminar y meditar.
El conjunto monástico está compuesto de cien habitaciones para profesores y estudiantes, salas de estudio, una sala de trabajo y una para recreación, biblioteca, refectorio iglesia, claustro, sala capitular, aulas, comedor y cocina.
En la última planta se encuentran las celdas de los monjes, con pequeñas aberturas hacia los corredores y la solemnidad de la vida monacal, y que se relacionan con los colores y la luz del paisaje.
Las celdas han sido acústicamente aisladas para permitir la meditación. En esta planta también hay salas de estudio, trabajo y recreación, conjuntamente con una biblioteca
En la planta de acceso se colocaron las zonas comunes y en la planta inferior están el refectorio y el claustro de cruz que comunica con la iglesia.
El patio está cruzado por galerías acristaladas que comunican las zonas comunes del monasterio con la iglesia.
A diferencia de los demás locales, la iglesia no descansa sobre pilotis, ya que es una especie de caja pura que se posa directamente sobre la ladera.
Sus paredes interiores son sumamente gruesas, evocando la solidez de la arquitectura medieval. Están perforadas con aberturas horizontales cerradas con cristales de color que permiten la entrada de luz y otorgan al ambiente un halo espiritual.
El Convento de La Tourette forma parte de la lista del patrimonio de la humanidad de la UNESCO, además de otras 16 obra de Le Corbusier.
Proyecto: Convento de santa maria de la Tourette
Arquitecto: Le Corbusier en colaboración con Iannis Xenakis
Ubicación: Eveux sur Arbresle, a 26 kilómetros de Lyon, Francia
Fecha de creación: 1957-1960
Estilo: Arquitectura moderna/Brutalismo
Ya con el encargo, Le Corbusier llevó a cabo una investigación profunda sobre el funcionamiento de los monasterios. Como hizo en otras ocasiones, encontró en el pasado un modelo que poco a poco fue transformando hasta llegar al resultado final.
Se trata de la Abadía de Thoronet, que fue construida a finales del siglo XII y principios del siglo XIII. Se ubica entre las ciudades de Draguignan y Brignoles, en el sureste de Francia.
Además, Le Corbusier aplicó uno de sus conceptos pensados para las ciudades: “la ciudad al revés”, planteado en 1929 para la ciudad de Montevideo: una serie de autopistas por encima de la ciudad, de tal forma que los habitantes jamás se cruzan con los vehículos.
Por eso, en la Tourette, la circulación principal se ubica en la parte más alta del monasterio, que va descendiendo hacia las demás áreas.
La Tourette se organiza en torno a un patio interior. El monasterio, en forma de “C”, abraza a dicho patio y la iglesia, con forma de caja, cierra la “C”.
Le Corbusier utiliza en esta obra sus cinco postulados básicos de la arquitectura moderna: pilotis, terraza-jardín, planta libre, ventanas corridas y fachada libre.
El edificio está realizado principalmente en concreto armado de acabado aparente y burdo. El sistema estructural consiste en losas, vigas, tabiques; caja de escaleras y columnas en concreto armado combinadas con muros de carga.
En los espacios comunes, las paredes curvas fueron simplemente superpuestas sobre la planta, totalmente independientes de la estructura de las habitaciones privadas que se ubican en la planta superior.
Estas habitaciones fueron construidas con paredes rectas que se apoyan en las columnas de la estructura.
Las ventanas del patio interior cuentan con celosías verticales de concreto y vidrio de piso a techo.
En el diseño de la fachada, Xenakis recurrió al concepto del Modulor, consiguiendo un efecto asimétrico gracias a una progresión de rectángulos de diferentes anchos, buscando con ello la abstracción a partir de la línea recta y la repetición.
La propuesta de Xenakis fue tan del agrado de Le Corbusier, que incluso la llegó a denominar como “El convento de Xenakis”.
En relación a la estructura interna, el propio Xenakis relata que surgió de sus conversaciones con los monjes. Tanto los paneles de cristal de la iglesia como los de las celdas fueron colocados de tal manera que pudieran captar la luz del sol durante el equinoccio.
Los paneles de vidrio ubicados en las tres fachadas exteriores logran, “por primera vez, el sistema denominado: la superficie de vidrio ondulado" (que también se aplica a la Secretaría en Chandigarh)”, como se describe el edificio en las Obras completas de Le Corbusier.
El monasterio fue resuelto en dos niveles construidos sobre pilotis para dejar el paso libre por debajo del edificio hacia la colina que permite utilizar el espacio liberado para caminar y meditar.
El conjunto monástico está compuesto de cien habitaciones para profesores y estudiantes, salas de estudio, una sala de trabajo y una para recreación, biblioteca, refectorio iglesia, claustro, sala capitular, aulas, comedor y cocina.
En la última planta se encuentran las celdas de los monjes, con pequeñas aberturas hacia los corredores y la solemnidad de la vida monacal, y que se relacionan con los colores y la luz del paisaje.
Las celdas han sido acústicamente aisladas para permitir la meditación. En esta planta también hay salas de estudio, trabajo y recreación, conjuntamente con una biblioteca
En la planta de acceso se colocaron las zonas comunes y en la planta inferior están el refectorio y el claustro de cruz que comunica con la iglesia.
El patio está cruzado por galerías acristaladas que comunican las zonas comunes del monasterio con la iglesia.
A diferencia de los demás locales, la iglesia no descansa sobre pilotis, ya que es una especie de caja pura que se posa directamente sobre la ladera.
Sus paredes interiores son sumamente gruesas, evocando la solidez de la arquitectura medieval. Están perforadas con aberturas horizontales cerradas con cristales de color que permiten la entrada de luz y otorgan al ambiente un halo espiritual.
El Convento de La Tourette forma parte de la lista del patrimonio de la humanidad de la UNESCO, además de otras 16 obra de Le Corbusier.
Proyecto: Convento de santa maria de la Tourette
Arquitecto: Le Corbusier en colaboración con Iannis Xenakis
Ubicación: Eveux sur Arbresle, a 26 kilómetros de Lyon, Francia
Fecha de creación: 1957-1960
Estilo: Arquitectura moderna/Brutalismo
BY: AITZIBERTH KATHLEEN LANDABURU
Arquitecta - Perito Avaluador RAA – Realtor
internacional
Gerente A&C SANTANDER
Architecture is not just an intellectual
exercise, it is an emotional experience.





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